Presentación

"¡ Qué la comida sea tu alimento y el alimento sea tu medicina!". (HIPÓCRATES)

viernes, 13 de septiembre de 2013

PALOMETA EN SALSA DE TOMATE

Este plato lo preparaba muy a menudo mi madre y siempre me gustó muchísimo. Yo he seguido la tradición y cuando veo que hay buenas palometas en el mercado y éstas están a buen precio, las compro y las preparo, aunque con algunas diferencias con respecto a cómo lo hacía mi madre. Ella utilizaba harina de trigo para rebozar el pescado y yo suelo usar harina de maíz. De cualquiera de las dos formas la palometa está buenísima. Es un plato muy fácil de preparar, sin complicación ninguna y, a los niños, a pesar de ser pescado, les suele gustar porque lleva la salsa de tomate.
 Ingredientes 
  • 1 kg de palometa
  • Harina de maíz (Harina pan)
  • 1 cebolla
  • 150 ml. de salsa de tomate
  • 2 dientes de ajo
  • Sal de ajo
  • Aceite de oliva
 
Elaboración
Limpiamos bien la palometa y la troceamos en rodajas no muy gruesas. Le echamos sal de ajo y la rebozamos en la harina. La doramos en una sartén con aceite de oliva.  Una vez esté lista la reservamos.
Pelamos y picamos la cebolla en trozos menuditos. La ponemos en una sartén con aceite de oliva y sal y cuando se vuelva transparente y se ablande, añadimos la salsa de tomate. Dejamos cocinar, a fuego bajo, unos 10 minutos. 
 
 Ponemos la palometa en una fuente apta para horno, le volcamos por encima la salsa de tomate con la cebolla y lo metemos al horno a 180ºC durante 10 minutos.
Servimos y ¡a mojar pan!. Podemos acompañarla con unas patatas cocidas, con puré de patatas,  con una menestra de verduras, con un arroz en blanco....incluso sola está buenísima. ¡Buen provecho!
 
 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

HELADO DE MANTEQUILLA DE CACAHUETE

Hace un tiempo me regalaron un libro de recetas de helados y sorbetes del que he sacado algunos helados buenísimos, como éste que hoy os traigo. Si realmente os gustan los cacahuetes, os animo a que la probéis.

 Ingredientes 
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • 6 yemas de huevo
  • 300 gramos de mantequilla de cacahuete
  • 375 ml. de nata para montar
  • 375 ml. de leche (semidesnatada)
Elaboración
En un cuenco, con ayuda de la  batidora, batimos las yemas de huevo y el azúcar moreno hasta que quede cremoso. En un cazo mezclamos la leche con la nata y lo ponemos a fuego medio hasta llevarlo casi a ebullición.
 
Una vez estén listas la leche y la nata, las vertemos poco a poco y sin dejar de remover junto con las yemas y el azúcar moreno. Echamos entonces toda la mezcla en el cazo donde previamente hemos calentado la leche y la nata, y lo volvemos a poner a fuego muy bajo. Lo mantenemos al fuego, sin dejar de remover, hasta que se vuelva cremoso y empiece a adherirse a la cuchara. Entonces lo retiramos del fuego y dejamos que se enfríe. Le echamos en un cuenco y agregamos la mantequilla de cacahuete sin dejar de remover. Lo dejamos en el frigorífico media hora y después lo ponemos en la heladera, donde debemos dejarlo unos 40 minutos. Después, lo metemos en el congelador y lo sacamos unos minutos antes de servir, para que se ablande un poco.
 
 Servimos acompañado de unos barquillos.


Fuente: Carla Bradi: Helados y sorbetes. Círculo de Lectores, 2011.

lunes, 9 de septiembre de 2013

PULPO A LA GALLEGA (POLBO Á FEIRA)

Si hay una receta tradicional e importante para la gastronomía gallega, sin duda esa es la del “Polbo á feira”. Lo cierto es que la mayor parte de las romerías suelen estar acompañadas de un buen plato de pulpo a la gallega. Es una receta muy sencilla, de fácil elaboración pero de un sabor realmente delicioso.

Para la elaboración de la receta he utilizado pulpo congelado. Si lo compramos fresco, es mejor limpiarlo bien y congelarlo antes de cocinarlo, pues así evitamos que se nos quede demasiado duro. Todavía recuerdo cuando era pequeña y mi madre compraba el pulpo fresco. Todos sabíamos lo que venía después. Mi padre, con ayuda de un buen mazo de madera, fabricado por él para esa tarea exclusivamente, y una tabla grande que disponía en el suelo, se dedicaba a darle una “buena paliza al pulpo”. Es decir, durante un buen rato, con el consiguiente esfuerzo, mazaba el pulpo para que así quedara más blando a la hora de cocinarlo. Si no queréis gastar energías haciendo lo mismo, lo mejor es congelarlo. En este caso, lo único que se debe de hacer es descongelarlo 24 horas antes de su cocción.
Ingredientes 
  • 1,300 kg de pulpo (congelado)
  • Sal gruesa
  • 1 cebolla
  • Abundante agua
  • Aceite de oliva virgen
  • Pimentón dulce 

Elaboración
Pelamos la cebolla y la introducimos en una olla con abundante agua. La ponemos a fuego y, en cuanto hierva, cogemos el pulpo y procedemos a “asustarlo”. Esto consiste en introducir y sacar el pulpo del agua hirviendo unas tres veces. Al hacerlo comprobaremos cómo se encoge de ahí que a esta acción se la denomine “asustar al pulpo”. Lo dejamos cociendo durante unos 40 minutos aproximadamente. El tiempo total de cocción dependerá del tamaño del pulpo, menos tiempo cuanto más pequeño sea y viceversa. Comprobaremos que está cocido pinchándolo con un palillo. Cuando creamos que está listo, lo sacamos del agua y lo escurrimos bien. Después procedemos a cortarlo en rodajas. Podemos agregar también la cabeza del pulpo, por eso es muy importante la limpieza previa del mismo, incluso dándole la vuelta para limpiarla por dentro, pero eso ya es cuestión de gustos. En casa solemos reservarla para hacer otros platos que ya os comentaré en otra ocasión.
Pelamos y cortamos las patatas en rodajas y las ponemos a cocer en otra olla con sal. En algunos sitios utilizan el agua de cocer el pulpo para cocinar las patatas. Esto le da un sabor a pulpo increíble además de un colorcito espectacular. En esta ocasión, y como en casa son bastante raritos en este sentido y les gusta que las patatas tengan su color natural, las he cocido en agua limpia, desechando el agua de cocer el pulpo.
Una vez listas y bien escurridas, las disponemos en una fuente. Al lado disponemos las rodajas de pulpo y las rociamos con sal gruesa, aceite de oliva virgen y pimentón dulce. Si os gusta el picante, podéis mezclar el pimentón dulce con el picante, pero como en casa hay niños, le echamos tan sólo del dulce. 
Lo ideal es servir el pulpo en un plato de madera, tal y como se suele hacer tradicionalmente, pero no pasa nada si se utiliza otro recipiente. En Galicia también se suele cocer el pulpo en un puchero de cobre y, mucha gente que no dispone de dicho instrumento, llega a introducir fragmentos de cobre en el interior de la olla para cocer este cefalópodo, porque se considera que el sabor del pulpo no es el mismo sino se cuece así. 
 
Lo cierto es que se cocine como se cocine y se sirva como se sirva, está realmente delicioso, y más si se acompaña de un buen vino gallego. ¡Buen provecho!.

jueves, 5 de septiembre de 2013

JUDÍAS CON HUEVOS DE CODORNIZ, TOMATE Y ANCHOAS

Bueno…, ya ha llegado el temido día.... Ahora sí que se ha acabado la buena vida. He terminado mis vacaciones y toca volver a la rutina. Atrás quedan esos días relajados sin horarios ni preocupaciones de ningún tipo. Unos días en los que tan sólo predominaban las ganas de disfrutar al máximo del tiempo libre, intentando desconectar de la rutina habitual. La verdad es que reconozco que he disfrutado al máximo aunque también me he dejado dominar por la pereza  ya que, a pesar de tener más tiempo para dedicárselo a este blog, últimamente lo he tenido bastante abandonado. Por ese motivo y, antes de nada, quiero disculparme por no haber visitado últimamente esos rincones de cocina con los que tanto disfruto y de los que soy asidua lectora. Prometo ponerme al día poco a poco y empaparme de todas las novedades que se han estado cocinando en mi ausencia en la blogosfera. No obstante, a pesar de esa pereza que os comentaba antes, no os creáis que he dejado de cocinar en mi período de vacaciones, al contrario, así que, en esta nueva andadura, vengo cargada de cosas ricas que poco a poco iré publicando.   
Hoy os traigo unas deliciosas judías cuyo sabor queda ensalzado por una rica salsa de tomate aderezada con anchoas. Espero que os guste la receta, y que la disfrutéis tanto como hemos hecho nosotros en casa.
Ingredientes 
  • 1 kilo de judías redondas (yo usé de las congeladas)
  • 14 huevos de codorniz
  • 2 cebollas medianas
  • 2 dientes de ajo
  • 550 gramos de salsa de tomate frito
  • 12 anchoas
  • Aceite de oliva
  • sal

 Elaboración

En primer lugar cocemos las judías en agua hirviendo con un poco de sal y un chorrito de aceite de oliva durante aproximadamente 20 minutos. Una vez están cocinadas, las escurrimos bien y las reservamos.
Cocemos los huevos de codorniz. Una vez listos, los pelamos, los troceamos a la mitad y reservamos.
Pelamos y picamos las cebollas y los dientes de ajo. En una olla, echamos un chorro de aceite de oliva y los rehogamos hasta que la cebolla se vuelva transparente. Agregamos las judías ya cocidas y bien escurridas. También las rehogamos durante un par de minutos. Incorporamos entonces la salsa de tomate frito.  Escurrimos bien las anchoas, las troceamos en trozos pequeñitos y se las añadimos. Dejamos que se cocine durante unos cinco minutos más y agregamos las mitades de huevos de codorniz. 
Lo dejamos al fuego un par de minutos para que todos los ingredientes se impregnen bien con la salsa. Retiramos y servimos.
 
Os advierto que necesitaréis un buen trozo de pan para dar buena cuenta de la salsa. ¡Está para chuparse los dedos!  Espero que os haya gustado la idea. ¡Buen provecho!.
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