Presentación

"¡ Qué la comida sea tu alimento y el alimento sea tu medicina!". (HIPÓCRATES)

martes, 19 de junio de 2012

BERENJENAS CON MOZZARELLA Y TOMATE

Ingredientes:

-      3 berenjenas (unos 750 gramos aproximadamente)
-      3 bolas de queso mozarella, de 125 gramos cada una de ellas
-      350 gramos de salsa de tomate
-   Albahaca
-      Aceite de oliva
-      Sal
-      queso rallado

La berenjena es una planta originaria de la India, donde ya se cultivaba hace unos 4000 años. Comerciantes árabes la llevaron desde el sur de Asia hasta el norte de África. En Europa se introdujo a través de España, a donde fue traída por los árabes en la Edad Media.  Desde aquí se extendió su cultivo por la mayor parte de los países cálidos del Mediterráneo  como Italia, Grecia, Francia…etc, donde tiene un especial protagonismo culinario.

Así pues, se trata de una planta propia de zonas cálidas o templadas, ya que es muy sensible al frío. Por el contrario, soporta muy bien las temperaturas elevadas, siempre que exista la humedad adecuada para su cultivo.

Comparada con otras verduras y hortalizas,  la berenjena tiene un valor energético y nutritivo pequeño, pues su componente mayoritario es agua (92 %). No obstante, su consumo aporta a nuestro organismo vitamina E, vitamina A, B1 y B2, así como minerales como el calcio, el fósforo y el potasio. Su contenido calórico es casi inexistente, por lo que es muy adecuada para las dietas hipocalóricas.

Se puede consumir con piel o sin ella, pero siempre que sea posible, mejor con ésta, pues así aprovechamos el aporte de fibra que nos proporciona. Si la vamos a consumir con piel, la berenjena debe ser muy tierna, pues ésta se endurece más cuanto más pasada esté la fruta.

La berenjena debe consumirse siempre cocinada, nunca cruda. Puede prepararse de muchas formas: frita, rebozada, asada, salteada, rellena….aunque no conviene consumirla hervida.

A la hora de comprarlas, será mejor escoger piezas no demasiado grandes y éstas deben estar tersas y brillantes. Una vez adquiridas, deberán conservarse en un lugar refrigerado, dentro de una bolsa de plástico, y consumirlas en pocos días. 

El queso mozzarella es un tipo de queso originario de la cocina italiana. Inicialmente se preparaba tan sólo con leche de búfala. Hoy en día, dado que su consumo es masivo (en crudo- en ensaladas- gratinado, en pizzas…), y la leche de búfala es escasa,  se elabora también de leche de vaca.

En este plato combinamos la berenjena, con pocas calorías, con el queso mozzarella, que es lo que realmente le proporciona el aporte calórico al plato.

Vayamos con la elaboración de la receta.

Lo primero que tenemos que hacer es lavar bien las berenjenas y secarlas. Luego las cortamos a lo largo, haciendo tiras no demasiado gruesas. A estas porciones le echamos sal por ambas caras y las dejamos escurrir en un escurridor durante, al menos, media hora. Esto provocará que el sabor amargo de la berenjena salga al exterior y, dado que ésta contiene mucha  agua y absorbe mucho aceite, conseguiremos que al freírlas no se empapen tanto.


Después las lavamos bien debajo del grifo y las secamos con papel de cocina.
Cortamos la mozarella en rodajas y reservamos.
En una sartén, ponemos aceite de oliva y vamos friendo ligeramente las berenjenas. Le escurrimos el aceite que hayan podido absorber, poniéndolas sobre un plato con papel cocina.

Después colocamos las tiras de berenjena en el fondo de una fuente que se pueda meter en el horno.

Sobre éstas, disponemos una capa con las rodajas de mozzarella y espolvoreamos con albahaca.


Por encima ponemos otra capa de berenjenas y rociamos todo con salsa de tomate.

  

Espolvoreamos con queso rallado y lo metemos al horno.


Una vez que el queso esté gratinado, estará listo para comer.


Espero que os guste. ¡Buen provecho

viernes, 1 de junio de 2012

TARTA DE QUESO AL HORNO

Siendo yo una cría, mi madre se hizo con esta receta. No recuerdo si la sacó de algún libro o se la dió alguna vecina o alguna amiga. Solía hacerla muy a menudo,  no sólo por lo fácil que resulta su elaboración, sino porque está muy buena y a todos nos encantaba. Después fue pasando el tiempo y la receta quedó en el olvido. Hace poco tiempo, buscando entre las recetas de mi madre, volví a encontrarme la hoja donde estaba escrito, de su puño y letra, cómo se hacía la tarta de queso. El papel estaba de color amarillento a causa el paso del tiempo y presentaba alguna que otra mancha provocada por la caida de algún ingrediente en el proceso de eleboración de la tarta. Así pues, decidí rescatarla del olvido y me puse manos a la obra.  Su sabor me transportó de nuevo a la infancia, reavivando gratos recuerdos, y al resto de la familia, les encantó, así que volveré a hacerla en otras ocasiones.

Ingredientes:

-      8 quesitos
-      4 yogures naturales
-      4 huevos
-      2 medidas de azúcar (se mide con un vaso de yogur)
-      2 medidas de leche
-      1 medida y media de harina
-   el zumo de un limón
-   mantequilla o margarina para untar el molde

Elaboración:

Vamos echando todos los ingredientes en un recipiente hondo, para poder batirlos con comodidad más tarde. Empezamos por los cuatro huevos y los ocho quesitos.


A continuación echamos los cuatro yogures naturales. Reservaremos uno de los envases para utilizar como medidor del resto de los ingredientes.


Después agregamos las dos medidas de azúcar.


Luego añadimos las dos medidas de leche y, a continuación echamos una medida y media de harina.

Por último, exprimimos el zumo de un limón

Una vez que hemos incorporado todos los ingredientes, los pasamos por la batidora y batimos bien hasta que esté todo líquido y sin grumos, tal y como se ve en la siguiente imagen.



Untamos con mantequilla o margarina el molde que vayamos a utilizar


y volcamos sobre éste la mezcla de todos los ingredientes batidos.

Lo metemos en el horno previamente calentado, unos 20 minutos a temperatura bastante alta, y luego unos 50 minutos a horno más suave. Para comprobar que está hecha, la pinchamos con un cuchillo o palillo, y si éste sale limpio, estará lista para comer.

Dentro del horno suele tostarse bastante por encima. Para evitar que se os queme, si es necesario que continúe en el horno porque todavía no está hecha del todo, podéis ponerle papel de aluminio por encima y seguir horneando hasta que esté totalmente cocinada.

Una vez que esté fría, procedemos a desmoldarla.


Yo la he decorado con unas nueces de macadamia y unas cerezas confitadas.

viernes, 25 de mayo de 2012

TORTELLINIS CREMOSOS CON SALSA DE QUESO, CHAMPIÑONES Y NUECES


 
Ingredientes:

- 500 gramos de tortellinis. Yo se los puse 250 gramos de tortellinis rellenos de requesón y espinacas y 250 gramos de tortellinis rellenos de queso.
- 200 grs. de champiñones laminados (pueden ser de lata o naturales). Si son naturales, deberán estar al fuego más tiempo hasta que se hagan.

- 10-12 nueces picadas
- 400 ml de nata para cocinar
- 1 cebolla
- 3 dientes de ajo
- sal
- albahaca
- pimienta
- aceite de oliva
- una tarrina queso de untar (200 gramos), del tipo Philadelphia
- un poco de mantequilla para cocer la pasta



Siempre me ha llamado la atención la forma de los tortellinis e investigando por internet he descubierto que, según algunas leyendas, ésta está inspiranda en la forma de nuestro ombligo. Una de dichas leyendas nos cuenta que este plato nació en Castelfranco Emilia, provincia de Módena. Una noche durante un viaje, Lucrecia Borgia se hospedó en una taberna del pueblo, y el propietario se vio cautivado por su belleza y no pudo resistir la tentación de espiarla por el ojo de la cerradura. La luz dentro de ésta provenía de unas pocas velas, por lo que el atrevido tabernero sólo pudo ver el ombligo de la dama. Esta visión fue suficiente para inspirarle la creación de los tortellini esa misma noche. Otras leyendas ponen como protagonistas de la misma historia a los dioes clásicos Marte, Venus y Baco, quienes una noche se vieron obligados a hospedarse en una posada situada entre Bolonia y Módena. En este caso, el posadero, también muy curioso, espió a través del ojo de la cerradura a Venus y se quedó prendado por esa parte de la anatomía de la diosa. De ahí que los tortellini sean conocidos también con el nombre de "ombligo de Venus". 

Para elaborar la siguiente receta he seguido los siguientes pasos:

En primer lugar, para cocer los tortellinis, ponemos agua a hervir en una olla, agregando mantequilla y sal. Cuando comience a hervir, añadimos la pasta y continuamos con su cocción durante 15 minutos (aquí dependerá de la marca de pasta que estemos utilizando, seguid, por tanto, las instrucciones del fabricante que suelen aparecer en el envase).

Transcurrido el tiempo necesario para su cocción, los apartamos, escurrimos y reservamos, rociándolos con un poco de aceite de oliva.


En otra olla echamos un poco de aceite de oliva, la cebolla picadita y rehogamos unos minutos.


Añadimos  el champiñón laminado,  sal y los dientes de ajo picados muy finitos. Rehogamos unos minutos. Recordad que si los champiñones son naturales necesitarán estar al fuego más tiempo hasta que se hagan. Yo he utilizado de los de lata y, antes de incorporarlos a la olla, los lavé con un poco con agua, para sacarles el sabor de la conserva.


Añadimos la nata y el queso de untar, bajamos el fuego y dejamos que cueza unos cinco minutos, removiendo de vez en cuando.




Añadimos las nueces, un poco de albahaca y una pizca de pimienta. Probamos las sal y, en caso, de ser necesario, le añadimos un poco más.


Apartamos del fuego y pasamos todos los ingredientes por la batidora hasta convertirlo en una salsa cremosa como la que se ve a continuación.


A continuación echamos esta salsa sobre los tortellinis y servimos calentito. ¡ Buen provecho!.

sábado, 19 de mayo de 2012

PATÉ DE MEJILLONES Y ATÚN

Hoy vamos a preparar una receta muy sencilla y cuya elaboración es muy rápida. Esta receta nos sacará de algún que otro apuro. Se realiza con ingredientes que todos solemos tener en casa habitualmente y nos vendrá muy bien para ponérsela de merienda a alguna visita inesperada.

 
Ingredientes:

-      6 quesitos
-      Una latita de atún
-      Una latita de mejillones en escabeche
Elaboración:

Se abren los quesitos y se echan en un bol, junto con el atún, previamente escurrido, y los mejillones, una vez que hemos escurrido la salsa.


Se baten todos los ingredientes con la batidora, hasta que queden deshechos e integrados en una pasta fácil de untar. Una vez hecho esto, ya estará listo para comer. ¡ Buen provecho!.

Truco: si nos ha quedado demasiado espeso, podemos añadir una pizca de la salsa de los mejillones y volver a mezclar todo con la batidora. Espero que os guste.

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