Presentación

"¡ Qué la comida sea tu alimento y el alimento sea tu medicina!". (HIPÓCRATES)

lunes, 29 de abril de 2013

PASTA (TAGLIOLINE ALL´ARANCIA) CON POLLO A LA NARANJA

Cuando voy al supermercado suelo fijarme en algunos productos novedosos y muchas veces  los compro sin saber muy bien qué receta voy a preparar con ellos. Eso me pasó con unos Taglioline all´arancia que encontré en el Lidl hace algunos meses y que no volví a ver más en el super.
Los pobrecillos estuvieron perdidos en la despensa bastante tiempo, hasta que, un día, ojeando una revista, encontré una receta de contramuslos de pollo a la naranja que me inspiró a hacer el plato que hoy os traigo. La verdad es que los taglioline realmente sabían a naranja y quedaron con un precioso color anaranjado. Combinados con el resto de los ingredientes os puedo asegurar que estaban riquísimos.También os aseguro que para preparar este plato valdría cualquier tipo de pasta, aunque el sabor a naranja no sería tan pronunciado.


Ingredientes (para 6 personas)
  • 250 gramos de pasta a la naranja (Taglioline all´arancia).
  • 3 pechugas de pollo grandecitas
  • 3 cebollas
  • 3 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 1/2 cucharada de pimienta negra (tamaño cuchara café)
  • 1 cucharadita de café de tomillo picado
  • 85 gramos de aceitunas negras deshuesadas
  • 300 ml. de vino blanco
  • el zumo de tres o cuatro naranjas grandes (unos 300 ml. aproximadamente)
  • sal
  • aceite de oliva
Elaboración:
En primer lugar secamos bien las pechugas de pollo con ayuda del papel de cocina. Las cortamos en dados y las salpimentamos. Ponemos aceite de oliva en una sartén y las doramos ligeramente. Una vez doradas, las sacamos de la sartén y las reservamos.
 
Ponemos a cocer la pasta con abundante agua y sal. Cuando esté lista, escurrimos y reservamos. Guardamos parte del líquido de la cocción de la pasta, puesto que lo necesitaremos para el siguiente paso.
 
Pelamos y picamos las cebollas y los dientes de ajo en trozos pequeños. Las rehogamos con una pizca de sal en el mismo aceite en donde doramos el pollo. Una vez que la cebolla esté transparente, le añadimos el pollo troceado, el vino, el tomillo y el laurel y dejamos que se cocinen durante 30-35 minutos. Si vemos que durante la cocción se nos va quedando seco, añadimos un poco del agua de cocer la pasta. Unos minutos antes de acabar de cocinar el pollo, añadimos las aceitunas negras y dejamos al fuego dos o tres minutos más.
Colamos el líquido de la cocción del pollo. Añadimos la pasta bien escurrida a la olla donde tenemos el pollo y las aceitunas. Exprimimos las naranjas y  ponemos en un cazo el zumo junto con el líquido de la cocción del pollo y dejamos reducir a fuego alto durante dos minutos. Comprobamos la sal de la salsa y, si hiciera falta, añadiríamos más. 

Una vez lista, echamos la salsa por encima de la pasta y el pollo y servimos. Espero que os haya gustado ¡buen provecho!.

Fuente: Revista de Mía, Yo cocino fácil (nº55).

viernes, 26 de abril de 2013

YOGURES DE NESQUIK DE FRESA (SIN YOGURTERA)

Hoy traigo una receta de agradecimiento y, a la vez, de celebración. Agradecimiento para todos los que seguís este blog, por estar ahí, por leer y por comentar mis recetas. Y celebración porque ya hemos alcanzado la cifra de 200 seguidores. Si, si…leéis bien ¡¡¡200!!!. Sé que para muchos de vosotros esta es una cifra insignificante, porque la habéis superado con creces, pero para mí es todo un orgullo haberla alcanzado. Como diría Juan Carlos antes del discurso navideño: ”me llena de orgullo y satisfacción….” ( no os preocupéis que no lo voy a celebrar tal acontecimiento cazando elefantes).

Este “rinconcito” de cocina se ha ido convirtiendo poco a poco en algo muy importante para mí, que me ha ayudado a, no sé si superar, pero sí a llevar mejor, momentos de gran  tristeza. Han sido, y todavía lo siguen siendo, unos meses muy duros. Los que me seguís, de forma más o menos frecuente, sabéis que hace poco más de un año que falleció mi madre y, hace escasamente un mes, lo hizo la madre de mi pareja, una persona increíble y la mejor suegra que podía haber tenido.  Lo cierto es que el blog me ha servido de terapia y me ha permitido tener la mente ocupada en diferentes elaboraciones culinarias, y olvidarme, aunque fuera a ratos, de los malos momentos.
Así que, a todos los que estáis ahí cada vez que publico una receta, dándome ánimos con vuestros comentarios, a los que me visitáis de vez en cuando, a esas personas anónimas y a los que venís y me leéis en silencio… ¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!!!
He pensado que lo mejor para festejar esa cifra es subir una receta dulce. Un postre muy fácil, como me gustan a mí, de esos que lleva poco tiempo hacerlo y no requiere mucha infraestructura ni complicaciones.
Se trata de una sobremesa muy fresquita, genial para los días de calorcito que espero que tengamos de aquí en adelante (aunque aquí en Galicia el tiempo es impredecible)
 
Un postre lácteo muy rico, con un delicioso sabor a fresa, que a los niños, y no tan niños, les va a encantar (esto os lo puedo asegurar con conocimiento de causa) y que además tiene un colorcito precioso que invita a llevarse un buen bocado a los labios.
Para hacerlos he necesitado
Ingredientes:
  •  500 ml de nata
  •  500 ml de leche (yo le puse semidesnatada)
  •   1 sobre de cuajada
  • 140 gramos de azúcar
  • 100 gramos de Nesquik de fresa
 Para la decoración (opcional)
  •  azúcar (unas dos cucharadas soperas)
  • colorante rojo  líquido (3 gotitas)
Elaboración:
En primer lugar disolvemos el contenido de un sobre de cuajada en 250 ml. de leche y removemos bien.
Mientras tanto, ponemos una olla al fuego con la nata y los otros 250 ml de leche.
Añadimos el azúcar y el nesquik y removemos bien para que se disuelvan ambos sin que queden grumos.
Cuando hierva, le incorporamos la leche con la cuajada. Retiramos del fuego y removemos durante unos segundos.
Volvemos a ponerlo al fuego, no muy alto y esperamos a que vuelva a hervir.

Retiramos del fuego y vertemos en los recipientes donde los vayamos a servir. Yo suelo reutilizar unos recipientes de vidrio de unos conocidos yogures que podéis encontrar en cualquier supermercado.

Los dejamos enfriar a temperatura ambiente y después los metemos en el frigorífico. Es mejor hacerlos un día antes de su consumo, para que estén bien fresquitos y cuajados.

Con las cantidades que os he puesto más arriba me salieron 6 yogures bien colmados y otro mediado.  

Para decorarlos y darles una tonalidad algo más rosada, utilicé azúcar coloreado. Para ello dispuse el azúcar en un pequeño bol y le eché tres gotitas de colorante rojo. Con ayuda de un tenedor mezclé bien hasta obtener una tonalidad casi rosa fucsia. 

Aquí tenéis una foto de los yogures antes de echarles la fina capa de azúcar por encima

Con ayuda de una cucharilla de café, espolvoreé un poco de azúcar rosa sobre cada yogur. La decoración es totalmente opcional, podéis ponerle el azúcar o no. Están muy buenos de las dos formas. Si los coméis al día siguiente de hacerlos, el azúcar coloreado se habrá disuelto totalmente, quedando por encima una capa de color más rosado.


¡No me diréis que no tienen un colorcillo precioso!. 
   

¡¡Pues el sabor que tienen es increíble!!. En casa las dos peques se peleaban para comérselos, así que se acabaron en un periquete y, en breve, habrá que repetir.

miércoles, 24 de abril de 2013

CHAMPIÑONES PORTOBELLO RELLENOS DE CARNE Y PURÉ DE PATATA

Ingredientes:
  •  600 gramos de champiñones Portobello (eran 8 unidades bastante grandes)
  •  400 gramos de carne picada mixta (cerdo y ternera)
  •   2 cebollas
  • 20 gramos de mantequilla
  • 4 dientes de ajo
  • 1 bolsa de puré de patata
  • 8 pistachos troceados
  • 5 salchichas frankfurt
  • 1 cucharada sopera de coñac
  • 3 cucharadas soperas de salsa Perrins
  • ½ cucharadita de café de pimienta negra molida
  • Queso rallado
  • Aceite de oliva
  • sal
  • sal de ajo
Elaboración:
En primer lugar limpiamos bien los champiñones con ayuda de un pincelito. Retiramos los pedúnculos y los reservamos. Disponemos los champiñones (con el interior hacia arriba) en la bandeja del horno (protegiendo ésta con papel de horno o lámina de silicona) y les ponemos un poco de mantequilla encima de cada uno y los espolvoreamos con sal de ajo. Metemos la bandeja en el horno previamente calentado a 180º C durante unos 10 minutos. 
Mientras tanto, pelamos y picamos las cebollas y los dientes de ajo. Echamos aceite de oliva en una sartén y rehogamos ambos con un poco de sal. Cuando la cebolla se vuelva casi transparente, añadimos los pedúnculos de los champiñones y la carne picada y removemos. Dejamos que se haga durante unos cinco minutos sin dejar de remover para que no se apelmace.  Mientras tanto, cortamos las salchichas en rodajas finitas y se las añadimos a la carne.  Dejamos que se cocine cinco minutos más y agregamos entonces el coñac, la salsa Perrins y la pimienta y dejamos que termine de hacerse a fuego bajo. Cuando falten un par de minutos para que esté lista, troceamos los pistachos y se los añadimos. Removemos todo y dejamos que termine de hacerse la carne. Una vez esté lista, retiramos del fuego y reservamos.
Preparamos el puré de patata siguiendo las instrucciones del fabricante.
Sobre cada uno de los champiñones echamos una cucharada  del preparado de carne y salchichas y por encima disponemos un poco de puré de patata. Encima le ponemos el queso rallado y metemos en el horno precalentado hasta que se gratine totalmente el queso.
Servimos calentitos. Para decorar el plato le puse un poco de crema de vinagre balsámico.
La verdad es que estaban muy ricos. La salsa Perrins y el coñac le dan un sabor especial, al igual que los pistachos. ¡Buen provecho!

lunes, 22 de abril de 2013

ENSALADA DE PASTA

Hoy traigo una ensalada que supongo que todos, o la mayoría conocéis y que admite un montón de variantes e ingredientes. Se trata de una ensalada de pasta. En casa la suelo preparar así:
Ingredientes:
  • 250 gramos de pasta (en este caso utilicé margaritas de colores)
  • 280 gramos de jamón cocido cortado en dados
  • 1 lata pequeña de aceitunas negras sin hueso
  •  140 gramos de maíz dulce
  • 140 gramos de piña
  • 100 gramos de espigas de maíz
  • 150 gramos de surimi
  • 20 gramos de alcaparras
  • 120 gramos de queso fresco
  • 100 gramos de atún
  •  2 huevos cocidos
  • Sal
  • Agua para cocer la pasta
Para la salsa rosa:
  • 200 ml de mayonesa
  • 100 ml de salsa de tomate


Elaboración:
En primer lugar ponemos a cocer la pasta en abundante agua con sal siguiendo las instrucciones del fabricante. 
En otra olla, ponemos a cocer los dos huevos. Una vez cocidos, esperamos a que enfríen y los cortamos en rodajas-
Mientras tanto, en una ensaladera disponemos el resto de los ingredientes, cortando aquellos que así lo precisen.
Una vez que la pasta esté cocida, la escurriremos bien y la pasaremos por un buen chorro de agua fría. Una vez que se haya enfriado totalmente, la escurrimos de nuevo y la volcamos en la ensaladera, al igual que los huevos cocidos ya troceados.
Para hacer la salsa rosa que acompañará a esta ensalada, simplemente tendremos que mezclar la mayonesa con la salsa de tomate hasta que ambos queden bien integrados.

Servimos la ensalada y le echamos la salsa rosa por encima. ¡Buen provecho!.

viernes, 19 de abril de 2013

GNOQUIS CON SALCHICHAS Y SALSA PERRINS

El origen de los gnocchi o ñoquis se remonta a los tiempos de los griegos y romanos, aunque no los preparaban tal y como los conocemos hoy en día. Los ingredientes de la masa fueron variando en el tiempo; comenzaron a ser elaborados con varias harinas, sobre todo de trigo. Años después, la masa fue enriquecida con otros ingredientes como la espinaca, el queso etc. Tras la introducción del maíz en Italia, a mediados del siglo XVI, surgió el ñoqui de polenta. Pero fue la llegada de la patata, entre los siglos XVI y XVII, lo que cambió la forma de elaborar el plato. Con la popularización de la patata en la cocina italiana se crearon diferentes recetas de gnocchis en las diferentes zonas del país. Las más destacadas serían los “Gnocchi di Zucca” (de calabaza), “Gnocchi alla Bava” (con queso Gorgonzola) y “Gnocchi al Pesto”.

En el pasado, los ñoquis eran una preparación característica de la cocina del norte y centro de Italia. Hoy su consumo no sólo se ha generalizado en toda Italia, sino también en otros países. En Alemania y Hungría existe un plato similar, los "spätzle". Los húngaros repitieron la receta, cambiando el nombre a "galuska", que se acompaña con el famoso "goulash”.
En casa nos gustan mucho los gnocchi y solemos comerlos con bastante frecuencia. Hasta ahora siempre los he hecho con ñoquis comprados, así que tengo pendiente el elaborarlos yo misma, pero siempre voy bastante pillada de tiempo. Supongo que el sabor cambia bastante, aunque reconozco que los comprados, si es una buena marca, no están nada mal.
Suelo prepararlos de diferentes formas, variando los ingredientes que los acompañan. Aquí os dejo una de las versiones que suelo hacer.

Ingredientes (para 6 comensales)
- 800 gramos ñoquis
- 540 gramos de salchichas cocidas y ahumadas (las mías de Lidl)
- 2 cebollas
- 2 dientes de ajo
- 75 ml. de cerveza
- 40 ml de salsa Perrins o Worcestershire
- ¼ de cucharadita de las de café de pimienta negra recién molida
- ¼ de cucharadita de las de café de curry
- 15 gramos de mantequilla
- queso rallado
- agua para cocer los ñoquis
- aceite de oliva
- sal
 
Elaboración:
En primer lugar pelamos y picamos la cebolla y los dientes de ajo muy finitos. Echamos aceite de oliva en una sartén y los pochamos, junto con una pizca de sal, hasta que la cebolla se vuelva transparente.
Cortamos las salchichas en rodajas. Las agregamos a la cebolla y al ajo. Dejamos que éstas se doren ligeramente y, a continuación, añadimos la cerveza, la salsa Perrins y las especias. Dejamos que se cocinen durante cinco minutos aproximadamente.
Mientras tanto, cocemos los ñoquis siguiendo las instrucciones del fabricante. Cuando estén listos, los escurrimos bien, reservando un poco de agua de la cocción. Añadiremos un poco de esta agua a las salchichas y las dejaremos al fuego unos minutos más.
Una vez escurridos los ñoquis, los colocamos en una fuente refractaria y le distribuimos la mantequilla, cortada en dados, por encima.
Añadimos entonces las salchichas con las salsa. Agregamos el queso rallado por encima.
Lo metemos al honro precalentado a 180ºC, hasta que el queso quede perfectamente gratinado.

Una vez gratinados, sacamos del horno y servimos calentito. Eso sí, ¡mucho cuidado con la lengua, porque estará muy caliente!. Espero que os haya gustado. ¡Buen provecho!.



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